Sobre Astrología escribe Luis Carrera Posada … “LOS CUATRO ELEMENTOS”

Escribe Luis Carrera Posada



                                                      Los Elementos.

 

Dice Stephen Arroyo en uno de sus libros a propósito de la interpretación de los aspectos planetarios que “cuanto más sabe uno lo que funciona de manera más efectiva en astrología, más pequeño se vuelve el orbe”. Pensaba yo en esta afirmación hace unos días al darme cuenta de la tendencia bastante común que tenemos de complicar las interpretaciones astrológicas con innumerables datos y parámetros sacados de la carta del individuo y que en muchas ocasiones creo que dificultan (cuando no  impiden) llegar a lo esencial de la carta para ese individuo en ese momento.

Pues sí, soy de esos que ante un sistema extremadamente complicado, sea de lo que sea, me llega el pensamiento: “esto tiene que ser más fácil de hacer que todo esto”, aunque en ocasiones no sea así. Coincido con mi profesor y tantos otros astrólogos en que lo difícil no es tanto aprender el código, sino una vez asimilado, poder llegar a la bendita síntesis que permita dar con  lo esencial sin demorarse dando vueltas en torno a datos y más datos. En realidad es como en la vida, diferenciar  lo que sirve y lo que no sirve sin perder demasiado tiempo en ello. Aplico esto a la interpretación astrología cuando estudio los elementos en una carta natal. Me parece realmente sorprendente la cantidad de información útil para la persona que se puede obtener de estudiar los “simples” cuatro elementos, sus capacidades, sus posibles tendencias y dificultades.

Voy a hablaros un poco de estos cuatro elementos y su interpretación en psicoastrología. En primer lugar ¿qué son los cuatro elementos?. Bueno, podríamos definirlos como las sustancias básicas y primordiales que componen las estructuras materiales y orgánicas. Son cuatro: el fuego, la tierra, el agua y el aire. Por cierto, es posible que algún@s recordéis aquella película titulada “el quinto elemento” en la que Milla Jovovich interpretaba al Amor…

Para los antiguos griegos los cuatro elementos eran en realidad cinco; el agua y la tierra, pesados y tendentes a la gravedad, eran abarcados por el fuego y el aire, elementos ligeros y tendentes a la levedad. Estos cuatro elementos estaban a su vez abarcados por el Éter, un dios primordial que representaba el aire más alto y puro que respiraban sólo los dioses. De este modo atendiendo a esta simple observación podemos deducir que los elementos Yang (fuego y aire) tienen tendencia a la expansión de forma directa y decidida, mientras que los elementos Ying (tierra y agua) suelen tender a la contracción y a la pasividad de forma natural.

El fuego representa el principio vital radiante que se manifiesta a través del yo, la creatividad, la fe en uno mismo y en la vida. Tiene mucho que ver con la energía y la autoestima que tiene una persona.

La tierra conecta con el mundo de las sensaciones físicas y la capacidad para utilizar y mejorar el mundo material. Nos da pistas sobre cómo se maneja la persona con los límites, con las rutinas, el trabajo o incluso su propio cuerpo.

El elemento aire es el rey de la comunicación y el contacto a nivel de conceptos e ideas. En la carta natal nos habla de cómo interactúa la persona en su relación con otras o cómo funciona su mente, por ejemplo.

Por último el agua rige el principio sensible que conecta con las emociones y puede empatizar con los sentimientos de otros. En la carta individual nos habla de la sensibilidad de la persona y el modo posible en que gestiona sus emociones.

Es importante entender que todas las personas tenemos estos cuatro elementos, pero el poder de sintonizar y estar a gusto con unos e incómodo  con otros depende de los porcentajes de cada elemento que cada persona tenga. A groso modo los elementos positivos están a gusto con los positivos y los negativos son compatibles con los negativos, aunque es posible también cruces de elementos si hay otras circunstancias que sean favorables o incluso si no lo son (quien no se emparejó alguna vez con alguien muy diferente a él… y tiene su puntito… ¿no?). Como veis hay valiosa información para conocerse en un “simple” estudio de elementos. Espero que os resulte interesante, yo he disfrutado escribiéndolo.

 

Inshallah.  Viento en vuestras velas.

Luis.